Hilda López

“Para pintar, Eva — aparentemente — sólo necesita un cartón, un pequeño caballete, la tal silla, algunos pomos de color, pinceles y esa caja con la que convive, donde se genera lenguaje de silencio, que se extiende hacia los años.”

“Pinta en su taller, donde existe una gran estantería repleta de cartones — libro terrible — donde se va leyendo la obra de Eva, cargada con sus signos.”

“Lo he abierto muchas veces y en muchos años, recorriendo esa obra de arte, cartón a cartón.”

“La pintura de Eva aparece como grafismo registrador de vibraciones comunicantes, que determinados organismos pueden convertir en un objeto contenedor de arte.”

“Desde ese mismo libro, releyendo otra vez de tantas los cartones de Eva, decidimos la exhibición pública de algunas obras de esta historia del gesto.”

“Pienso ahora que esta exposición no se determinó anteriormente, porque el grado de frecuentación de esas obras, nos incapacitó para considerar nuestras omisiones.”

— Hilda López, November 14, 1988